
La iniciativa del club, que arrancó en 2023, sigue empleando el baloncesto como terapia para pacientes oncológicas.
«El Proyecto Carmen es lo mejor que me ha podido pasar en mi vida». No es una hipérbole ni una exageración. Ni mucho menos una frase hecha. Es una frase textual de Carmen, una de las jugadoras que conforman el equipo del Proyecto Carmen. Un equipo que ya es una familia, y que supone una vía de escape y una terapia inigualable para pacientes oncológicas.
«Venir aquí me ha venido muy bien, a veces vengo con muchos dolores y al salir salgo como nueva» nos comenta Inmaculada, que lleva en el Proyecto Carmen desde que inició en 2023. Los martes y jueves de cada semana, el Pabellón Insular de La Vega de San José acoge estas sesiones de entrenamiento dirigidas por Margarita Ramírez con la supervisión de Rosi Sánchez, directora e impulsora de esta iniciativa. Se trata de un proyecto en el que «compartimos mucho, nos vamos de acampada, de merienda, almuerzo… Los cumpleaños los celebramos todos» nos explica Inmaculada.
También hablamos con Carmen, que reconoce que «nunca me había llamado la atención el baloncesto, pero a partir de conocer el Proyecto Carmen, me encantó». Ella nos explica que la iniciativa y sus componentes «nos hemos convertido en una familia». «Estoy deseando siempre que lleguen el martes y el jueves, porque son los dos días de fiesta» comenta. «Solo venir aquí y compartir, jugar, caminar, hablar… Es una terapia».
La iniciativa, que recibe el nombre de la difunta madre de Rosi Sánchez, quien pasó por un cáncer de mama, se ha convertido en una red de apoyo a todos los niveles para sus participantes. «Estoy súper contenta de haber conocido el Proyecto Carmen, y ha sido lo mejor que me ha podido pasar en mi vida».





