
El mítico delegado del club, que formó parte de la entidad durante cuatro décadas, recibió un merecido homenaje en el descanso del choque de este sábado.
«Los viejitos empezamos a jugar viendo en Tamaraceite a un zurdito con las medias altas tirando de media distancia… Gracias por todo, Joan Pera Vila». Esta es una publicación del aficionado Gustavo Medina en la red social X tras el homenaje a Joan Pera, al ‘Macu’, que tuvo lugar en el descanso del partido entre Cajasiete Gran Canaria e Inveready Askatuak Gipúzkoa. Una frase que define la importancia de la figura de una persona que llegó en 1986 como jugador, y que en 2026 deja el club como una leyenda.
Delegado del primer equipo durante tres décadas, Joan se ha ganado con el paso del tiempo el cariño de todos y todas quienes conforman, y conformaron, el Club Baloncesto Gran Canaria. Lo hizo gracias a su dedicación, su compromiso, su buen hacer, y su simpatía. Gracias a su predisposición a ayudar y a la transmisión de los valores de la entidad, que siempre defendió y por la que siempre trabajó.

Desde John Morton hasta John Shurna, pasando por otros jugadores como Jason Klein, Xavi Rabaseda o Brad Newley, e incluyendo a compañeros en el banquillo como Salva Maldonado, Aíto García Reneses, Rafa Calvo o José María Sánchez, muchos fueron quienes quisieron dejar su mensaje para el recuerdo en el homenaje que tuvo lugar en el intermedio del choque del Cajasiete Gran Canaria. Mensajes llenos de agradecimientos, recuerdos y gratitud, que hablan a la perfección de quién fue Joan Pera.
En el emotivo acto estuvo presente su mujer, Carmen, y su hijo, Joan, que llegó por sorpresa desde tierras peninsulares para sumarse a un homenaje en el que el ‘Macu’ tuvo la compañía de familiares en la grada.
El Club Baloncesto Gran Canaria le hizo entrega, además de detalles conmemorativos como una camiseta y un cuadro, de la insignia de oro de la entidad, que le fue entregada por el presidente del club, José Miguel Álamo.






