El técnico habla en la previa del importante partido de este domingo ante Río Breogán.
«Afrontamos este partido con máxima ambición, máxima ilusión y sabiendo y teniendo claras las cosas que tenemos que hacer para ganar el partido. El equipo está preparado, con pequeñas molestias, pero mañana vamos a estar preparados para luchar, para juntarnos todos y ganar el partido».
«Sí, Breogán es un equipo que juega rápido, juega muy eficiente en ataque. Son el séptimo ataque de la liga, con muy buenos tiradores, como Alonso, Kurucs, Andrić, Cook, muchos jugadores que tiran tanto en contraataque como en estático. Es un rival muy difícil porque realmente juegan bien en ataque y tenemos que estar con la máxima intensidad posible y sabiendo, en cada defensa, qué cosas tenemos que hacer para limitar su eficiencia ofensiva. También tenemos que proteger nuestro rebote defensivo, que será una de las claves del partido».
«Tenemos que ser muy conscientes de que queremos ganar el partido en 40 minutos, no querer ganar el partido en 10 minutos, porque hay que ganarlo en el final. Entonces sí, nos ayudaría mucho empezar bien y soltarnos un poco, pero tenemos que ser conscientes y estar preparados para jugar en cualquier escenario y ganarlo al final».
«Lo veo bien. Ha encajado bien, está haciendo un buen trabajo en entrenos. En las últimas semanas el problema era que tampoco podíamos entrenar mucho entre viajes y partidos. No hubo muchos entrenos donde podría haber tenido muchos entrenos de intensidad, de ritmo. Entonces, ha ido progresando con entrenamientos aquí, entrenamientos allá, y ahora hemos juntado los tres entrenos buenos y yo lo veo bien. Yo creo que está preparado también para saltar a la pista y ayudar al equipo, y no tengo ninguna duda de que lo va a hacer».
«Me siento bien, obviamente. Siempre es agradable cuando escuchas estas palabras. Es verdad que hemos tenido muchos éxitos y buenos resultados, pero yo mismo no siento que sea el mejor técnico de la historia del Gran Canaria. Soy Jaka y sé que siempre, cada día, doy mi 100% para el equipo y siempre intento hacer lo mejor posible y dar todo de mi parte para que el equipo esté preparado para jugar contra cualquier rival y ganar. Ese es mi objetivo, ser el mejor, pero tampoco es tan importante».
«Sí, la verdad es que muchas veces hablamos con otros entrenadores, después de partidos, también fuera de la pista. Yo siento este reconocimiento, este respeto, pero también sé, tanto de mi carrera de jugador como de entrenador ahora, que esto es deporte de élite y en el deporte de élite, por desgracia o no, no hay memoria. No hay, somos en un entorno y estamos en una situación resultadista donde pocas cosas se evalúan en general durante el proceso. Y es así, es así aquí, allá, en Grecia, en Alemania, es más o menos así y soy muy consciente de esto y lo acepto siempre».
«No, tampoco hemos tenido estas conversaciones, pero la verdad es que yo, más allá de preparar el partido, preparar el equipo de la mejor manera posible, tanto en la pista como fuera, no voy más allá. Todas las cosas que llegarán o pueden llegar no están en mi control. Entonces intento, la verdad, controlar lo que puedo controlar. Al final, las cosas pasarán o no y vamos a vivir con eso y ya está».
«Sí, es duro, es complicado, pero como entrenador tengo que estar siempre apoyando y estoy fuerte para ayudar al equipo. El equipo y los jugadores son los que más necesitan esta ayuda y especialmente en tiempos difíciles. En tiempos de victorias, poca ayuda necesitan. Pero ahora cuando los momentos están malos, complicados, es ahí donde los tenemos que respaldar y yo el primero».
«Sí, hacemos muchas cosas, sobre todo fuera del horario de la pista, a la hora de simplificar cosas mentalmente, en el día a día, cosas en las que tenemos que enfocarnos y así que cada uno de los jugadores tenga paz metal. Dentro de la pista, cuando toca trabajar, cuando toca hacer las cosas, no nos podemos relajar, esto no es el trabajo que queremos hacer. Queremos mantenernos haciendo las cosas bien en la pista, pero fuera también poner un poco más de enfoque en los detalles que tenemos que hacer. Uno de ellos seguro que es que los jugadores tienen que ser conscientes de controlar las cosas que pueden controlar. Esto empieza a seguir sus rutinas para tener paz individual, esfuerzo, unidad. Esto siempre son cosas que cada día y cada hora puedes controlar tú y así vas a empezar a hacer las cosas bien. Ahora mismo no queremos controlar si metemos o no metemos, pero podemos controlar nuestro esfuerzo, nuestra unidad, nuestro lenguaje corporal y esto nos va a ayudar a meter los tiros».
«Sí, simplemente que apoyen a los jugadores, les necesitan y siempre les han necesitado. Cuando nuestra gente está apoyando a los jugadores, ellos responden, les dan esta energía extra y ahora mismo esto es lo más importante en cualquier momento».
«Estamos en marzo y estamos juntos ya hace siete meses. Yo creo que ya sabemos cómo queremos jugar y qué tenemos que hacer. El problema es que lo hacemos pero con poca constancia, de forma intermitente, y esto en la Liga Endesa es muy difícil. Entonces, tenemos que mantener persiguiendo esta regularidad. Pero quedarnos fuera de Europa no es bueno por ningún lado. Queríamos estar en esa Final Four de Champions y ahora el hecho es que no estaremos».
«Como he mencionado antes, saber manejar esto, controlar las cosas que se pueden controlar. También que no tenemos que bloquear estas cosas que nos han pasado, por ejemplo, la eliminación de Europa o el enfado de nuestro público. No queremos bloquearlo, lo queremos afrontar, lo queremos hablar y lo queremos también afrontar desde manera abierta para mejorar. Yo pienso que bloquear estas cosas es de una mentalidad cerrada y entonces te quedas ahí en negativo. Entonces, yo creo que lo tenemos que hacer es afrontar las cosas malas también, con una mente abierta y para mejorar».