El técnico esloveno le dio importancia a los aspectos básicos del juego de cara al partido que les espera mañana ante el equipo de Ibon Navarro.
«Sí. Estos días, después de los dos primeros partidos oficiales en liga y en Basketball Champions League, seguimos trabajando y enfocándonos muchos más en nuestro juego que en hacer puro scouting del contrario. Simplemente porque creemos que aún nos falta este rodaje de equipo, de acoplar a todo el mundo en su rol. Todos entienden que vamos cogiendo automatismos, tanto en defensa como en ataque. A partir de ahí, intentar preparar los partidos de la mejor manera posible. Unicaja ha cambiado algunas piezas después de varios años de continuidad, pero sigue teniendo la misma filosofía de juego rápido y de juego en transición, donde destacan y son muy eficientes. En defensa también, con mucha agresividad, ya les conocemos. Han ganado la Copa Intercontinental y han jugado la Supercopa. Es uno de los mejores equipos de la liga ahora mismo».
«Creo que, como varios equipos, todavía nos falta llegar a ese estado óptimo de nuestro juego, tanto en defensa como en ataque. Por eso tenemos que trabajar más, enfocarnos más en nosotros y ayudar a nuestros jugadores. Ellos van acoplándose poco a poco y, mientras hacemos esto, debemos tener mucha humildad y mucha disponibilidad para hacer cosas básicas con máximo esfuerzo, máxima energía y máxima ambición. Cuando todavía no estás al 100%, no pueden faltar las cosas básicas que quieres hacer. Con esto me refiero al rebote defensivo, de correr, tener capacidad de correr atrás, defender las transiciones y limitar los puntos fáciles. Estas cosas tienen que estar al 100%, porque aún no estamos al 100% en lo otro, que sería lo táctico».
«Sí, empezar la temporada así es complicado, especialmente cuando nosotros hemos cambiado seis piezas. Tenemos medio equipo totalmente nuevo y jugar contra rivales como Madrid o Unicaja es complicado, porque los posibles errores te los castigan, porque son capaces de reconocer esos errores. No te puedes esconder mucho rato cometiendo errores en el partido, porque el rival tiene mucha calidad. Por otro lado, yo creo que nos ayuda porque nos exige máximo esfuerzo y máxima energía, y esto que tenemos que aprender nos ayuda a crecer. Estos partidos seguro que nos ayudan a crecer. Entramos a estos partidos, especialmente aquí, en casa, con nuestra afición, con máxima ambición, con máxima energía y sin ningún tipo de relajación. En este caso, estos rivales de máximo nivel nos ayudan a tener esto que he hablado antes, los básicos, ser muy humildes, con mucha energía y mucho esfuerzo para jugar estos partidos».
«Sí, un reto de máxima exigencia. Yo creo que es un reto muy apasionante, especialmente porque viene el primer partido de liga en casa. Desde el 15 de agosto que estamos aquí, hemos jugado solamente un partido aquí en el Arena, y fue contra Tenerife, un amistoso. Es un reto muy apasionante, pero al mismo tiempo muy exigente. Tenemos que ser muy conscientes que, sobre todo, la victoria del martes contra Benfica no nos tiene que despistar de ninguna manera, porque el rival es otro, es otra exigencia y otra calidad. Tenemos que estar preparados para esto sin dormirnos».
«Sí, es verdad. Primero, nosotros queremos mejorar, queremos llegar a ese punto donde queremos estar para competir al máximo nivel y también ganar. Pero, al mismo tiempo, puedo decir que sí, que también tenemos momentos en los que preparamos el rival y hacemos scouting porque es importante. Y por otro lado, Unicaja ha añadido jugadores nuevos pero, como he dicho, la filosofía no cambia. Las piezas que han añadido yo creo que iban un poco a suplir a las piezas que se han ido. Por ejemplo, Castañeda con unas características similares a Tyson Carter. Luego han añadido James Webb, con incluso más capacidad de tiro. Duarte también, intentando suplir o añadir un poco más de creación. La filosofía queda ahí, con características de jugadores que son similares que sí que cambian un poco, pero la esencia de este Unicaja es muy similar. Sigue siendo un equipo de máximo nivel, tanto en la liga como en la Champions. Y por Ziga, sí, ha empezado bien. Ha venido con buena forma física, sobre todo, y ahora ya se ven sus cinco meses de la temporada pasada. Sigue cogiendo ritmo y cogiendo confianza tras su etapa en ALBA Berlín, con su lesión y con muchos menos minutos. Ahora está hasta rompiendo estas barreras de falta de ritmo, de falta de confianza, y poco a poco está poniéndose al nivel en el que tiene que estar. Yo, como entrenador, sigo esperando más de él, no tanto en la anotación y en la defensa, sino en el control de juego. A veces este control tiene que llegar a partir de nuestros bases, y aquí todavía hay un margen de mejora. Pero no solo en él, sino en todo el equipo».
«Sí, yo creo que Eric es capaz de coger responsabilidades y minutos en nuestra rotación sin ningún tipo de problema. Después, Lucas está creciendo como jugador y sus predisposiciones físicas le ayudan. Es una pieza que nos puede servir para cosas específicas, sobre todo ahora mismo, donde está todavía creciendo, mejorando como jugador y adaptándose al máximo nivel. Nos gustaría tener una rotación un poco más amplia, lo que supondría que todo el mundo esté todavía más agresivo en el juego. Supondría que todo el mundo, por esta agresividad, por esta energía, por este esfuerzo, se cansa más rápido, y esto nos obliga a hacer rotaciones más cortas. En esto queremos incidir, pero siempre de contrario a contrario, partido a partido. También planeamos nuestras rotaciones acorde a esto.
«Unicaja es un equipo que juega mucho con bloqueos indirectos, sobre todo Kalinoski, James Webb III, Duarte y, por otro lado, con también bloqueos indirectos, que son al lado contrario, ciegos para sus grandes. Los utilizan bastante y tenemos que estar muy preparados, sobre todo mentalmente, sabiendo a qué jugador defendemos, cuáles son sus características y estar muy pegados, nunca dejarles escapar y con mucha comunicación, sobre todo. Aprovechan mucho este concepto de juego, que son bloqueos indirectos».
«Yo creo que el resultado del martes ha sorprendido a todos. Nosotros nos hemos preparado para este estreno en FIBA Champions League ante una Benfica que nos iba a exigir, sobre todo físicamente, corriendo y reboteando, porque hemos visto los partidos de pretemporada contra Zaragoza, la Peña y también su primer partido en su liga, y estaban compitiendo bien. Entonces, en la primera parte, hemos entrado muy serios, muy preparados, con mucha alerta y lo hemos resuelto muy bien. Sí que estábamos sorprendidos del resultado, sobre todo del marcador y, a partir de ahí, el equipo en la segunda parte se relajó un poco. La victoria siempre está bien, pero en nuestro grupo tenemos a Le Mans Sarthe Basket que, en su último encuentro de liga ganó a Paris Basketball. KK Spartak Office Shoes ganó a Buducnost, por ejemplo. Serán dos contrarios que muy exigentes. Pero vamos, como siempre digo, partido a partido, mucha alerta y que el marcador de Benfica no nos lleva por mal camino, pensando que somos ahora los mejores del mundo. Tenemos que estar muy humildes».